Arma de tiro automático y de corto alcance, unos 100 metros como máximo, pensada para proporcionar gran potencia de fuego durante el asalto. Normalmente utiliza munición similar a la de pistola, como las diversas versiones que existen del calibre 9 mm.

El subfusil hizo su aparición en el campo de batalla durante la I Guerra Mundial. El efecto era el mismo, aunque se clasificara como Maschinen Pistole; su volumen de fuego concentrado prácticamente fumigaba el blanco, introduciendo un nuevo concepto en el mundo de las armas militares, algo que terminaría modificando las tácticas militares.  La idea de un arma de pequeño tamaño pero más potente que la pistola, capaz de lanzar literalmente un chorro de balas en varias ráfagas para neutralizar al enemigo al asaltar una posición, nació en la primera Guerra Mundial.

Aunque el primer modelo fue el italiano Villar Perosa, creado por Abiel Revelli como ametralladora ligera de apoyo. Una ligera mirada al Villar Perosa de 1915 nos puede dar la noción de que se aproxima a la idea de una mini-ametralladora de apoyo, pero no se parece en nada a un subfusil.  Dos mecanismos paralelos, con sus respectivos cañones y cargadores que alimentan por arriba, están unidos en tándem.  Por delante se apoyan en  un pie regulable en altura sobre el que giran, y por detrás rematan en dos asas con disparadores anticonvencionales, coronadas por un aparato de puntería central que, por el espacio entre los cargadores, erige un díptero en cada extremo.

 

 

El Villar Perosa tenía mayor movilidad que una ametralladora pesada y podría decirse que con un peso oscilando alrededor de los 9 Kg era trasladable más que portátil.  Téngase en cuenta que ese peso implica solamente el arma en sí, ya que además necesitaba de otro servidor que se hiciera cargo de la gran caja con munición y accesorios.  Esto involucraba dos personas para atenderlo, con lo cual el concepto de arma personal que caracteriza a un subfusil desaparece por completo.  En combates de rango cercano, como los que surgen en orografías montañosas, tuvo aplicación, así como cuando se instalaba en vehículos, botes o aviones, pero en estos últimos casos su utilidad era muy pobre por el alcance del cartucho.  Hubo algunos intentos de ampliar el campo de producción del VP, como los modelos de calibre 455 evaluados en Inglaterra, pero fracasaron por la misma razón: el alcance efectivo del cartucho.

Se había logrado dar la primera forma coherente al subfusil, aunque se pareciera más a una carabina, y el cargador, sobresaliendo por arriba, obstruyese la línea de mira y no fuera lo más proclive a darle una forma compacta.

Para entonces, el ingeniero alemán Hugo Shmeisser, diseñador asociado a la factoría de Theodor Bergmann.  Y fueron los alemanes los que llevaron la idea específica al campo de batalla. Formaron en 1916 un cuerpo militar especializado, los Sturmtruppen (tropas de asalto). Estos soldados precisaban un arma de reducidas dimensiones para poder arrastrarse por el campo de batalla y las alambradas pero que al mismo tiempo les diera gran potencia de fuego. El diseñador Hugo Schmeisser creó para ellos el primer subfusil de la historia, el MP-18 Schmeisser, alimentado por un cargador de 32 cartuchos de 9mm, tosco, pesado pero eficaz.

 

 

Soldado alemán "Sturmtruppen"

 

MP-18 "Schmeisser"

En la segunda Guerra Mundial todos los ejércitos habían copiado y mejorado la idea original. Los alemanes tenían las famosas MP-38 y MP40 (incorrectamente llamadas por muchos Schmeisser, puesto que Hugo Schmeisser no tuvo nada que ver en su diseño) ampliamente utilizadas en los grupos de asalto, los ingleses con su Sten, un arma baratísima por estar realizada prácticamente en su totalidad con chapa estampada, producida por millones y empleada en toda Europa que recibían por diversas vías armas de Gran Bretaña, los soviéticos su PPSh-41, característico por su cargador circular con más de 70 balas y que incluso adaptaron los alemanes por su eficacia y los norteamericanos con su Thompson.

Actualmente el subfusil sigue en uso tanto en unidades militares de asalto como en fuerzas policiales.

En España

En España el subfusil por excelencia fue el fabricado por la empresa Eibarresa STAR, Bonifacio Echeverría S.A. Los primeros modelos, los Si35, RU35 y TN35, que se fabricaron el los años 30 del siglo XX, fueron los pioneros de una serie que llegaría hasta los años 90 del mismo siglo. Sirvieron en la Guerra Civil Española pero no tuvieron éxito en el mercado internacional, fundamentalmente Ingles y Estado Unidos, por su complejidad.  Le siguió el Z45 que fue el subfusil reglamentario del ejercito español por muchos años, hasta que fue sustituido por el Z62, es muy parecido el PM40 alemán, montaba culata de madera, en algunos modelos larga y en otros corta y también con culatín extensible. Se exportó a muchos países como a Chile, Cuba, Portugal y Arabia Saudita.

 

 

Modelo Si35


Modelo Z84

Con la experiencia conseguida con el Z45 a finales de los años 50 se comenzó a desarrollar una nueva generación de subfusiles que se comercializaría en 1963 y se llamaría Z62, para el modelo que utilizaba munición de calibre 9 mm. Parabellum, Z63 para el que utilizaba 9 largo.  Se caracterizaba por una mayor simplicidad de manejo, tanto durante el combate como para fines de adiestramiento, a la vez que se asegura su gran robustez y seguridad de funcionamiento y sustituyo al Z45 como arma reglamentaría del ejército español hasta 1970. Pesaba 2,650 kg sin cargador y tenia una cadencia de fuego de 550 disparos por minuto. 

 

Modelo Z45

 Una modernización del producto dio lugar al Z70 y a su variante Z70/B, su diferencia fundamental estaba en la forma de seleccionar el modo de tiro, tiro a tiro o a ráfaga, que en el Z70 se realiza mediante un gatillo disparador de dos lunas y el al variante B mediante una palanquilla lateral. Por lo demás es muy parecido a su antecesor. El Z70 se realizo solo para munición del calibre 9 mm. Parabellum.   En 1975 sale el Z75 que es la tercera, y última, generación de subfusiles de la STAR. Incorpora características modernas parecidas al M23/25 checo y se asemeja superficialmente al UZI. Se realizo solo para munición del calibre 9 mm. Parabellum.

 

 

Modelo Z62


Modelo Z70

La evolución del Z75 dio lugar al Z84 que se hizo en calibres de 9 mm Parabellum y 9 mm. Largo. Aunque se declaro como arma oficial del ejercito, para sustituir a los Z70.  La selección del tipo de tiro se realizaba con un botón lateral y tenia una cadencia de 550 disparos por minuto. Se exporto a varios países extranjeros, tanto para los ejecitos como para la venta comercial.  El 27 de mayo de 1997 la empresa STAR Bonifacio Echeverría S.A. cierra sus puertas después de un periodo de crisis. Con esto se pondría fin a la industria de este tipo de armamento en España.

En Estados Unidos

En Estados Unidos se fueron por otros derroteros, siguiendo una dirección menos innovadora, pero perfectamente definida. Tras ciertos estudios y pruebas, quedó claramente concretado que el cartucho que se debía utilizar en una nueva arma para la Infantería, habría de ser de características similares al 30.06 Springfield, por la seguridad y confianza que confería al combatiente americano, reduciendo únicamente la longitud de la vaina al emplear otro propelente de mayor densidad de carga, para hacerlo más adecuado a las armas automáticas. A partir de aquí, se desarrolló un nuevo fusil similar al Garand M-1, con una mayor capacidad de cargador y con posibilidad de hacer fuego automático, que fue bautizado como M-14 y disparaba el nuevo cartucho 308 (equivalente al 7,62 x 51 mm.)

El MP-18-28

El auténtico, el verdadero “Schmeisser” es el MP 18, que en realidad y ateniéndonos a su designación original correcta, deberíamos citar como subfusil “ Bergmann MP 18, 1” ó “ Bergmann Kugelspritz”, que traducido al español nos daría algo así como “ rociador o pulverizador de balas”.

Este subfusil fue rediseñado cambiando el alojamiento del cargador y el cargador mismo que pasó a ser recto y además se le introdujo la posibilidad de disparar en semiautomático, cosa que no hacía el 18, que sólo disparaba en ráfaga.  Así fue que en 1928 aparece el MP 28 II, última modificación del mismo.

El MP 28 fue fabricado por Hennel en Suhl pero debido a las restricciones del tratado de Versalles, lo hizo en pocas cantidades y bajo la licencia de Schmeisser. Fue fabricado en la fábrica de Herstal y adoptado en pequeñas cantidades por el ejército belga.  Aunque fabricado principalmente en calibre 9mm Parabellum, también se fabricó en 9mm Bergmann 765, 763 y algunas versiones lo fueron en 45 ACP.   Su uso principal se dio en la Guerra Civil Española del 36 al 39 y se dejó de fabricar antes de la Segunda Guerra Mundial

Su objetivo; se puso especial empeño en construir una verdadera máquina a prueba de maltratos y con una mínima preocupación de mantenimiento. Los alemanes también lo habrán comprobado al emplearlo en las trincheras de la Primera Gran Guerra; al menos parece demostrarlo el hecho de que el MP-28, que no es más que una versión evolucionada del MP-18, empleará una petaca de doble hilera, precursora del cargador convencional que se emplea actualmente.  

 A pesar de su aspecto corto y pequeño, el “Schmeisser” pesa bastante: 5,245 Kg, cargado y en orden de tiro, superando en algo más de 1 Kg al fusil Máuser 98.  Además, portarlo no es nada cómodo con la gran “chepa” lateral del cargador “de sartén” sobresaliendo por el costado izquierdo como si fuera un espejo retrovisor.  

 

 

MP-18 y accesorios

 

Subfusil MP-28

El mecanismo del MP-18 demuestra que su creador tenía muy claro lo que se pretendía con esta “regadera” de proyectiles, lo cual le deja a cubierto de suspicacias sobre su sistema de alimentación.  Tal vez, de no preexistir el cargador circular de la Luger, Schmeisser hubiera creado uno mucho más robusto y adecuado, tal como quedó demostrado en el paso subsiguiente, el MP-28.  Se hubiera ahorrado tiempo, vidas y dinero, pero como es sabido las imposiciones castrenses de los departamentos de guerra hacen valer el peso de sus galones antes de hacer gala de inteligencia. 

A grandes rasgos, el MP-18 se formaliza en una estructura tubular que une el cajón de mecanismos a la cubierta refrigerada que rodea al cañón.  En la parte media, un ancho collar da lugar al robusto brocal del cargador por al izquierda y a la ventana expulsora por la derecha.  El cierre cilíndrico opera con aguja percutora separable, recuperando por un extenso muelle que le permite una carrera prolongada, montado alrededor de la guía solidaria al tapón trasero. La culata, que sigue la misma tendencia de “fortaleza”, contiene el mecanismo de disparo y la bisagra delantera sobre la que articula el conjunto superior.  Un empujón al dispositivo de la rabera permite bascularlo y desarmarlo en instantes para su uso.

Subfusil Uzi

Diseñado y construido por Israel Military Industries, el subfusil Uzi es sin duda un arma muy conocida en todo el mundo. Decenas de películas la han popularizado, aunque muchos siguen sin conocer nada más que su imagen y su fama. Fruto de las investigaciones llevadas a cabo por el Mayor del Ejército israelí Uziel Gal, lleva su nombre. Motivado por la necesidad de su ejército de tener un subfusil confiable que había visto durante la guerra árabe-israelí de 1948.   Gal se puso a estudiar todas las armas del tipo existentes hasta esa fecha, especialmente el modelo 23 checo, del que el Uzi tiene cierta influencia en el diseño.  Así fue que en 1949 el mayor inició el desarrollo de un diseño propio de subfusil, que entró en producción en 1951. Desde ese momento se convirtió en una leyenda de las armas de fuego. Rápidamente se convirtió en una pieza vital del arsenal israelí, participando en todos los conflictos de esa región.

 

 

Cartucho de fabricación israelí. Subsónico silenciable (Marca azul), especial para subfusil UZI con vaina reforzada para preservar la recámara.

El Uzi es un arma compacta que hace uso de un gran número de características ensayadas en otras pequeñas armas de repetición. Tiene un diseño bastante redondeado y está hecha de acero estampado. Usa un mecanismo de acerrojamiento y apertura por inercia de masas (blowback en inglés), lo cual significa que el retroceso del primer disparo abre la recámara para el siguiente. La principal ventaja de esto es que el cierre de la recámara se plega encima del cañón, reduciendo de manera drástica la longitud del arma sin dañar su potencial. Así se consigue un arma compacta: se puede tener un cañón de 26 cm de largo en un arma cuya longitud total es de 44 cm.   Por otra parte, de esta manera la empuñadura puede desplazarse hacia adelante, balanceando mucho mejor el arma, ya sea que esté disparando o incluso vacía.

La cara de la recámara y la aguja percutora están a 95 mm detrás del borde frontal de la recámara; el resto de ella cubre la cámara y la parte trasera del cañón. Se cortaron surcos dentro de la recámara para permitir que los casquillos vacíos puedan pasar a través cuando son eyectados, y así permitir con este método que se pueda disparar una gran cantidad de proyectiles con un sistema que ocupa poco espacio. El resorte de retorno está dentro de una guía debajo del cañón, y se extiende por delante de la cámara.


Subfusil Uzi

 

Municion para el Uzi

 

Debajo del centro del arma, hay un gran mango de pistola, con el gatillo ensamblado al frente. El cargador se monta por debajo en el mango hueco: este sistema ayuda al tirador en ciertas ocasiones como la escasa visibilidad, ya que no tiene que buscar la boca. Los primeros modelos llevaban una culata fija de madera, además del guardamanos y las cachas. Sin embargo la mayoría de las Uzis han sido provistos desde entonces con una culata plegable de acero estampado, y las cachas y guardamanos son de plástico resistente a los golpes.

Los cargadores standard son de acero estampado como casi todo el resto del arma y llevan 32 cartuchos, pero se usan también otros de mayor capacidad para facilitar su uso continuo. Tienen cuatro orificios con los números 10, 20 y 32, indicando la cantidad aproximada de cartuchos que carga cada uno.  La posición del mango hace que el arma sea mucho más fácil de controlar cuando se disparan las ráfagas. La Uzi combina la palanca de seguro/selector arriba en el lado izquierdo del mango, detrás del gatillo; ese el seguro manual. Posee además un botón en la parte trasera del mango, que es el seguro automático o de empuñadura. Debe ser presionado antes de que la recámara o el gatillo estén libres para moverse; este dispositivo especial en el mango previene que la recámara se active y dispare un proyectil si este botón se deja de apretar accidentalmente antes de llegar al gatillo. Esto le da una característica de seguridad bastante alta, ya que no se pueden producir disparos accidentales por caídas o golpes: el arma solamente se dispara cuando alguien la empuña, aunque el seguro manual esté quitado. El seguro manual, accionado por el índice de la mano derecha, bloquea el disparador y la apertura del arma, lo que impide disparar incluso a alguien que empuña el arma.

Durante todos los años que ha permanecido en servicio, se han añadido numerosas mejoras y variantes al subfusil militar. Una de estas es la implementación de un dispositivo reglamentario especial para poder soldar un cargador extra al que ya está insertado en el arma, en un ángulo de noventa grados. Además de permitir un recambio más rápido al tener otro cargador al alcance de la mano, este sistema ayuda a una menor sobrelevación del cañón en el momento del disparo en ráfagas, lo que mejora la puntería.   Todo esto gracias a que Israel Military Industries no ha descansado en sus laureles; incluso ha sacado al mercado otras variantes de su arma estrella. Dos ejemplos de esto son la Mini-Uzi y la Micro-Uzi.

Mini-Uzi

A mitad de la década de los 80's IMI desarrolló la Mini-Uzi, que es más pequeña que la Uzi como su nombre lo indica. Todas las piezas fueron achicadas pero el calibre 9 mm Parabellum se mantuvo. El culatín en este modelo no es de metal sólido, sino de alambre grueso, y no se achica sino que se pliega hacia adelante, a lo largo del arma. A causa del menor tamaño del arma, el peso del sistema de cierre es menor también, lo que hace que pueda disparar a 950 disparos por minuto, más del 50% de la cadencia de su arma "madre". Compacta y con la capacidad de vaciar su cargador en décimas de segundos, es un arma realmente mortífera a costas distancias.

La mini-Uzi es casi 95 mm más corta que el modelo standard y tiene surcos compensadores cortados dentro de la boca del cañón para equilibrarla mejor. Sin embargo, es prácticamente igual en lo demás al modelo base.

Micro-Uzi

Diseño que siguió a la Mini-Uzi, la Micro-Uzi podría llevar sin muchos problemas la calificación de pistola ametralladora. Con unos 25 cm de largo es casi del mismo tamaño que una pistola grande. Mantiene una culata plegable, y el sistema de cierre tiene un aplique especial de tungsteno pesado para bajar la cadencia de tiro a un nivel razonable para el tamaño del arma (de otra manera se haría incontrolable para el usuario). La Micro-Uzi es demasiado pequeña y de muy corto alcance para el campo de batalla, pero es un arma muy efectiva para el trabajo de guardaespaldas y de defensa personal, ya que es fácilmente portable y accesible para el tirador y sobrepasa por mucho la capacidad de fuego de su hermana mayor: dispara 1.250 proyectiles por minuto.

 

 

Mini-Uzi

 

Micro-Uzi

Subfusil Owen.   Un australiano desconocido

Corría el mes de julio de 1939 cuando un joven de 24 años, llamado Evelyn Owen, llevó su prototipo de un subfusil calibre .22 a las barracas de Victoria, en Sydney, Australia. Allí fue inspeccionado por oficiales de suministros; él explicó que se podía hacer con equipo poco especializado usando las partes de un fusil calibre .22. Pero los oficiales le dijeron a Owen que no podían aceptarlo en uso para el ejército a causa de que tenía un calibre bajo. El joven, insistiendo, les explicó que el arma podía ser adaptada fácilmente para usar calibres más grandes y que solamente había elegido el .22 por conveniencia.   A pesar de su insistencia, el arma fue rechazada: antes de la Segunda Guerra Mundial, el ejército australiano no se había dado cuenta de la importancia de los subfusiles tanto para el ataque y la defensa de la infantería. Además, el ejército inglés, que influenciaba notablemente la doctrina de armas del australiano, tampoco había hecho avances en ese campo.

El ejército australiano siguió en su postura, poco interesado en el arma. Y cuando se dio cuenta de lo importante que eran los subfusiles, encargó rápidamente una partida de subfusiles Sten a las fábricas británicas. Las autoridades tardaron un tiempo, sin embargo, en darse cuenta de que, con la Segunda Guerra Mundial ya en marcha, el ejército británico tenía derecho a usar todo lo que produjeran sus fábricas. Durante ese tiempo Owen no hizo más que insistir, y al aparecer este vacío, pudo persuadir a las autoridades militares para que probaran su proyecto, en 1940. El Owen fue aceptado, aunque el tema del calibre siguió siendo un problema: se produjo el arma en cuatro calibres hasta que se adoptó el ahora universal de 9x19mm Parabellum. 

Calibre: 9 x 19

Largo: 813 mm.

Largo cañón: 247

Cadencia de fuego: 700 d/m

Velocidad de salidad: 420 m/s

Cargador: 33 disparon en vertical

Peso total: 4.815 Kg.

 

Subfusil Owen (Australiano)

Nadie seguramente supo en esa época todos los acontecimientos que vería esa arma tan extraña. Lo primero que nos permite reconocer fácilmente al Owen es la posición vertical superior del cargador, apuntando hacia arriba, colocado encima del cajón tubular del arma. Esta característica, muy poco vista en los subfusiles (incluso ahora), es solamente peculiar en apariencia, y se adoptó por su funcionalidad. A pesar de que presenta un ligero inconveniente para el tirador, ya que se desplaza la mira y el alza a la derecha del arma (lo cual es una solución algo incómoda), no es tan grave en el campo de batalla: los subfusiles no son armas de precisión y se mantienen al dispararse a la altura de la cadera. Incluso el arma que sustituyó al Owen, el X-3, en el ejército australiano, conserva esta característica.

Otro gran punto del Owen es su gran robustez y convencionalidad, que lo hacían muy confiables en cualquier circunstancia y clima: fue un arma tosca y segura que alcanzó por ello mucha fama. También la facilidad de uso y mantenimiento ayudaron en mucho: otra característica exclusiva del Owen es la posibilidad de sustituir rápidamente el cañón. A pesar de que no era tan necesaria, ya que para que se produjera la autocombustión del cartucho era necesario disparar una enorme cantidad de proyectiles, esta característica se conservó durante toda la producción del Owen. Solamente tirando hacia arriba un seguro operado por un resorte, justo delante de donde se inserta el cargador, el cañón se podía sacar. Este dispositivo es necesario, ya que el método de ensamblaje y construcción, el arma solamente podría se desmantelada removiendo el cañón y luego sacando la recámara y el resorte de retroceso hacia adelante. Otra parte inusual del subfusil Owen es que el mecanismo de eyección está dentro del cargador y no dentro del arma: los casquillos vacíos caen delante del gatillo.

Un detalle notable era que, en servicio, el Owen (como las otras armas) se recubría a menudo con barnices miméticos adaptados al terreno en el que se operaba: en el caso del ejército australiano (el Owen no fue utilizado por otras fuerzas armadas) era la jungla de Nueva Guinea, donde los soldados encontraron en el Owen el arma ideal para el combate de proximidad. Aunque era pesado y aparatoso, el Owen era un arma de primera clase y muy popular entre los que lo usaban; este subfusil resultaba sensiblemente más pesado que la mayoría de los modelos similares, pero las empuñaduras de pistola, tanto anterior como posterior, agilizaban notablemente su manejo. Se mantenía operando incluso en las durísimas condiciones de la jungla (humedad, barro, calor, etc.). Las fallas eran muy excepcionales, a pesar de los defectos que pudiera tener. Esto se debía también a su diseño: el compartimiento de la cámara estaba separado dentro del cajón, para que la cámara estuviera aislada del mango retractable por una pared pequeña, a través de la cual pasa la aguja percutora. Esto asegura que la suciedad y el barro no atascaran la cámara; aunque muy efectivo, el dispositivo ocupaba mucho espacio.

Durante la producción en serie, se llevaron a cabo algunas modificaciones: se eliminaron las aletas de refrigeración en la boca del cañón, se cambió la culata, realizada en varias versiones hasta quedar en una simple armadura metálica, o bien construida totalmente en madera, o la mitad en madera y la otra mitad en metal.

 Subfusil MP-38

La MP 38, un arma que ha hecho escuela en el mercado de las pistolas ametralladoras, especialmente por lo que se refiere a sus partes de lámina impresa y por el uso de materiales sintéticos.  La sigla MP significa pistola ametralladora, mientras que le número 38 indica el año de adopción del arma por parte del ejército alemán.  En pocos meses, el arma estaba lista, con una línea que todavía hoy resulta moderna y que en aquellos tiempos tendría que parecer de futuro. Adiós, por tanto, al costoso y complejo pie de madera del viejo mosquetón automático Bergmann MP 18/1 adoptado en la Gran Guerra, para dejar el puesto a una simple pero funcional muleta abatible de tubo metálico; y adiós también al "todo de acero" para dejar paso, por primera vez en la historia de las armas de ordenanza, a partes de aluminio y partes de materiales sintéticos.



En la parte posterior, la culata está cerrada por la estructura misma del bloque de disparo, realizado en láminas de acero y caracterizada por un mecanismo simplicísimo, también porque el arma puede disparar solamente a ráfaga continua y un solo hombre muy preparado llega a manejar el gatillo de forma que deja salir un disparo cada vez, tan sólo hay tres piezas: gatillo, diente de contención y una horquilla que los une. A su vez, el bloque de disparo está sujeto al chasis de la empuñadura, con tornillos y pasadores. Es un arma extremadamente fiable, fácil de reparar en caso de necesidad y controlable en el tiro, el cual, en caso de ráfagas breves, es fácilmente controlable gracias a las pocas vibraciones que general. La MP 38 se mostró un arma prácticamente perfecta. Su único y verdadero defecto es la falta de un sistema de seguridad adecuado, sólo se puede bloquear el obturador en posición de apertura colocando la manilla del armamento en el escaso hueco de la caja de la culata, a la altura del gatillo.  Así nació la MP 38, perfeccionada posteriormente con MP 40. Tenia una longitud de 630 mm, con culata extendida 830 mm, la longitud del cañón era de 251 mm, su peso de 4,4 Kg, y usaba una munición del calibre 9 mm Parabellum.

País: Alemania
Periodo de actividad: 1938-40
Longitud total:
630 mm
(830 mm. con culata extendida)

Longitud del cañón: 251 mm.
Peso:
4,4 kg
Calibre:
9 mm. Parabellum


Subfusil MP-40

El MP-40 fue el arma usada comúnmente por el Ejército Alemán (Wehrmacht) durante la Segunda Guerra Mundial, generalmente era suministrada al cuerpo de oficiales y fue usado por los paracaidistas alemanes hasta la llegada del FG42. Desarrollado en 1940 y fabricado en masa durante la guerra, es el heredero directo del subfusil MP-38 (Maschinen pistole 38) modificando su diseño para poder ser fabricado de forma industrial y mas económica, ya que partes del MP-38 requerían de una fabricación artesanal.

Posee una elevada cadencia de fuego y efectividad a corta distancia, y pese a su falta de precisión (provocada por el fuerte retroceso del arma) es considerado como un logro armamentístico de su tiempo. A partir de 1941, durante la campaña alemana contra la URSS se presento la MP-40II que incluía un doble cargador a los costados del arma para 64 balas, todo esto en respuesta a la PPSH-41 de los soviéticos.  Este subfusil usaba un cargador de 32 balas de 9 mm Parabellum, con un peso de 4,7 kg con el cargador puesto.

 

 


 

MP-40

 

Maschinen-pistole MP40
 

Fabricante Erfurter Werkezeug und Mascinenfabrik (Erma), Haenel y Steyr
Calibre 9mmx19mm (9mm Parabellum)
Selector automatico
Alimentador 32 proyectiles
Peso 4.03kg vacia/4.70kg cargada
Longitud 833mm
Rata de fuego 450 a 550 prm
Velocidad inicial 365 metros x segundo
Alcance efectivo 200m


Subfusil MP-5

Este arma Alemana, es de una combinación mortífera, el MP-5 H&K es tanto silencioso como preciso. Construido con el sistema especial de cerrojo de cierre cilíndrico de H&K.  Este subfusil tiene capacidad de disparo sencillo, ráfaga controlada y fuego semiautomático.  Cubierto con pintura laqueada negra e imantada, el MP5, es extremadamente resistente a las condiciones más duras como la corrosión por agua salada.  El cañón de libre flotación forjado en frío y la empuñadura ambidiestra hacen que esta arma sea única en su clase.

La más reciente adquisición de la UOE y de dotación en la mayoría de las unidades especiales y policiales del mundo por su precisión, fiabilidad y prestaciones. Con una capacidad de 32 cartuchos del 9mm p. y culatín retractil puede montar toda clase de elementos de puntería, linternas tácticas, supresores sónicos y señaladores láser.

Calibre: 9 mm
Munición: 9 x 19 mm OTAN
Alimentación: cargadores 15 y 30
Accionamiento:
acerrojamiento semirrígido por rodillos
Alcance: eficaz 100 m
Cadencia de tiro: 800 d.p.m
Velocidad inicial del proyectil: 400 m/seg
Peso: 2,55 kg
Longitud: 490 mm (660 mm con la culata desplegada)


Subfusil Sterling MK-5

Este subfusil fue desarrollado en los años 40 por  Patchett en la Sterling Armament Co., en Gran Bretaña, y adoptado por el ejército británico en 1953.  Todavía en los años 90 seguir al servicio del ejército, para más tarde ser substituido por el rifle del asalto L8Ä1. 

El Sterling es un subfusil relativamente simple, pero muy bien diseñado. Este arma se caracterizaba por tener el cargador lateral y un supresor sónico integrado de mayores dimensiones que el arma, con munición subsónica de 9mm Parabellum, haciendo que estas armas fueran precisas y discretas.  Con un cargador de 32 cartuchos y culata abatible.

Calibre: 9x19mm Luger/Parabellum
Peso: 2.7 kg empty; 3.5 kg loaded
Longitud: 481 / 686 mm
Longitud cañón: 198 mm
Cadencia de disparo: 550 rpm
Capacidad cargador: 34 cartuchos
Distancia de tiro: 200 m