¿Quién no recuerda la mítica escena del film "Apocalipse Now" de los helicópteros atacando un pueblo vietnamita al son de "La cabalgada de las valquirias" de Wagner? Bien, pues los helicópteros que protagonizan esa escena mítica son los H1H "Huey", a constar que la escena se filmó en Las Filipinas y fue tan cara y complicada de rodar que Francis Ford Coppola tuvo que hipotecar su casa para costear el coste.

No fue una mala inversión pues el film alcanzó la categoría de obra maestra, reventó la taquilla y el ataque de los “Huey” al son de la sinfonía de Wagner se ha convertido en un icono cultural.

Centrándonos brevemente en la historia de este helicóptero recordar que fueron diseñados y construidos por Bell Helicopter y que se convertiría en el icono de la Guerra de Vietnam y el principal medio de lucha de los EEUU en esa guerra, con él ganarían múltiples batallas a lo largo del conflicto, la capacidad aeromóvil de los EEUU, de la que el H1H “Huey” era el reflejo principal, fue un autentico ahogo para Ejercito Norvietnamita y Vietcong. Pero la de Vietnam no seria una guerra que se resolvería solo en el plano táctico y las victorias en el campo de batalla no se traducían en una resolución política frente a un enemigo obstinado que volvía a la lucha una y otra vez. Por ello y pese a su superior armamento y medios y sus éxitos tácticos los EEUU desmoralizados y hastiados de la guerra arrojaron la toalla y finalmente se retirarán de Vietnam derrotados.

Con todo, construido en masa, el "Huey" seria el helicóptero mas producido y popular del mundo sirviendo en multitud de países aliados de EEUU, España no seria una excepción y recibiría sus primeros ejemplares en 1966, hoy tras 52 años de servicio en las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra, FAMET, a este veterano le ha llegado la hora del retiro.

 

El "Huey" en España, el HU-10 "H"

España ya envió en 1963 sus primeros oficiales a EEUU a formarse como pilotos de helicópteros, cuando el 26 de julio de 1966 los dos primeros ejemplares de "Huey", o “Hiroquois” como eran conocidos entonces aunque esa primera denominación no tuvo éxito y fue pronto relegada por la más breve “Huey”, llegaban a la primigenia base de "Los Remedios", hoy "Coronel Maté" en Colmenar Viejo, la modernidad de las nuevas maquinas contrastaba con el terrible atraso de la España de la época, fue hasta preciso alambrar la explanada de aterrizaje para evitar que el ganado dañase las nuevas máquinas.

Los pilotos recién formados que guiaban estas aeronaves se sentían unos verdaderos privilegiados de manejar un material tan moderno y valioso, material que para cumplir la normativa española paso por un cambio de nombre al denominarse HU-8 al ser de la versión H1H-B la más básica, paulatinamente desde 1970 a 1981 se recibían nuevos ejemplares, hasta un total de 60, esta vez de la versión D más avanzada que recibió la denominación local de HU-10, aunque pronto la comodidad y el vulgo se refirió a las máquinas como los "H" y así han sido conocidos popularmente en las FAMET hasta hoy.

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El “Huey” mítico helicóptero de guerra que ahora cesa su servicio en las FAMET.

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Concentración de despedida a la maquina en la plataforma de la Base “Coronel Maté” con un “H” aparcado de homenaje.

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Escoltado por los nuevos EC-135 “Colibrí” el último HU-10 hace su pasada de honor.

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El inconfundible diseño del “Huey” lo hace reconocible en cualquier latitud donde se ha empleado.

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El “Huey” de homenaje junto a sus tripulaciones .

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Con las marcas de sus logros un “Huey” es mostrado con su panoplia de armamento

En operaciones


Dotado de una panoplia de armamento espectacular que incluye lanzagranadas, lanzacohetes, cañones rotativos y ametralladoras, la capacidad de los nuevos helicópteros "H" era "una gozada" para sus tripulaciones que se quedaban también encantados por su versatilidad pues servia para cualquier misión, fácil manejo, simple mantenimiento y fiabilidad: "Lo puedes dejar a la intemperie una noche con lluvia, frío, nieve y al día siguiente estás seguro que funcionará".

Pronto le llegó la acción pues un batallón de ellos, el BHELMA II, fue desplegado en el Sahara donde realizó toda clase de tareas entrando en combate incluso contra elementos del Frente Polisario y bandas marroquíes.

Tras la retirada del Sahara en el 75 su siguiente acción exterior seria en el Kurdistán en el 91 y luego en Bosnia del 98 al 2008, Kósovo en el 2000 y en el Líbano de 2007 a 2012, completando un total de 231.000 horas de vuelo en estos 52 años de servicio.

Pero a medida que pasaba el tiempo helicópteros más modernos entraban en servicio y al trabajar con ellos y notarse la diferencia tecnológica, se hacia evidente que más pronto que tarde al venerable “H” le llegaría el relevo.

 

El "Huey" frente a los helicópteros de hoy

"Bueno, es que es como pasar de conducir un 600 a un Ferrari". Esta frase de una comandante piloto refleja el salto tecnológico que del "Huey" se ha dado a otros helicópteros más avanzados como el NH-90 "Caimán", el EC-135 "Colibrí" o el "Tigre" en servicio en las FAMET. Mientras estos últimos llevan radar, ordenadores, pantallas táctiles, sensores multifunción el viejo "H" solo lleva un tablero analógico con una tecnología que aunque puesta al día fue desarrollada en los años 60.

Solo por dar un ejemplo, un "Caimán" se mantiene en vuelo estacionario de forma automática mientras el piloto se concentra en la misión que fuera a realizar, el piloto del HU-10 tiene que mantener manualmente el aparato en estacionario al tiempo que acomete la misión con el riesgo que conlleva hacer dos cosas a la vez.

El relevo para los nueve últimos ejemplares de esta máquina aun en servicio era inevitable por el desfase tecnológico, como resalto el coronel jefe de la Academia de Aviación del ET, al declarar que el relevo es obligado solo por ser: «superado por los avances técnicos y nunca por deméritos propios»

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Pasada rasante del último “Huey” HU-10.

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Comandante piloto muestra el tablero de instrumentos de un HU-10, su sistemas analógicos contrastan con las pantallas multifunción de los helicópteros de última generación.

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Uno de los reemplazos del H1H el EC-135 “Colibrí”.

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El último vuelo de una máquina mítica.

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El HU-10 atraviesa una cortina de agua a modo de homenaje.

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Volando en medio del arco de agua que rinde tributo a esta veterana máquina.

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Terminado el vuelo el piloto firma el plan de vuelo en el libro de vuelo de la aeronave certificando que este ha sido el último vuelo del HU-10.

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El piloto más antiguo y dos veteranos mecánicos “atan la pala” a la cola de la aeronave para cerrar el vuelo.

El retiro del guerrero

Y entre aplausos, vítores y alguna lagrima del personal de FAMET, el último vuelo del HU-10 consistió en una pasada rasa por la base "Coronel Mate" escoltado por dos "Colibrí" y atravesando un arco de agua.

Tras el aterrizaje, su piloto desciende y firma el reporte en el libro de vuelo de la aeronave que entregó al coronel jefe de la base, certificando el último vuelo, un antiguo piloto y dos mecánicos retirados fueron los encargados de "atar la pala" esto es sujetar la pala del rotor a la cola con una brida de seguridad confirmando que el helicóptero esta parado y se queda en tierra. Este gesto cierra 52 años de historia.

El viejo guerrero HU-10 se retira con los máximos honores, la opinión de todos los que lo han volado: "Le echaremos de menos".

El futuro de los nueve ejemplares retirados está por verse pues su estado de vuelo es excelente y siguen tan validos como cuando se recibieron solo que su equipamiento ha sido superado por los helicópteros modernos. De este modo hay negociaciones para venderlos a Líbano pero todavía no han sido concretadas.

De no materializarse esta venta su uso más socorrido seria en academias de Formación Profesional para la formación de mecánicos de helicópteros y de ingenieros aeronáuticos y por supuesto como monumentos en distintas bases de las FAMET, pero también seria muy hermoso conservar un ejemplar en condiciones de vuelo como museo vivo y legado de su historia, si tal cosa ocurre el viejo guerrero “Huey” seguiría surcando los cielos españoles.

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Tras el atado de pala los veteranos posan junto al coronel jefe de la base.

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El mítico HU-10 ya en tierra.

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La última tripulación posa junto a su aeronave al concluir el vuelo.

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Últimos detalles tras concluir el vuelo.

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Tripulación, mandos de la base y veteranos de las FAMET posan junto a su máquina.

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La tripulación junto a la matricula del “Huey” que ha realizado el último vuelo.

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Hasta siempre HU-10 te echaremos de menos.